Roger Wolfe… se me estaba olvidando el dolor

He reducido la medicación antidepresiva.
Tengo pensado eliminarla por completo.
Y por qué -se me dirá-, si te estaba sirviendo de muleta.
Esa es justamente la cuestión.
El dolor.
Se me estaba olvidando el dolor.

“Y se te ocurrieron ideas muy extrañas,
Abandonarlo todo,
Salir corriendo dando gritos de alegría
Tirar la casa por la ventana,
Y lanzarte en plancha a la vida,

La hostia fue de órdago,
Los hijoputa habían vaciado la piscina.”

Es mi poeta maldito favorito, o será que el maldito soy yo…  en palabras de él: “En el lenguaje llamado corriente hay infinitas expresiones que son pura poesía: «El tipo era un pedazo de armario»; «Esto está que se sale»; «Te voy a pegar una leche que se van a fundir los plomos»… Piensa un poco en esa última: pegar una leche. Claro, estamos tan acostumbrados a oír esa expresión que ya no reparamos en su fuerza poética. Pero si haces el experimento de traducirla literalmente a otra lengua, el resultado es de una brillantez surrealista, absolutamente pulverizadora y desternillante. La poesía no crea nunca nada; lo que hace es recuperar la magia oculta de las cosas, a través del hallazgo inesperado. Poema es hallazgo; el poeta es alguien que encuentra.”

.

No hago nada esta noche.
Fumo y miro por la ventana.
Puede que más tarde me tome otra pastilla.
Voy a seguir un rato aquí.
Tengo tiempo. Tengo todo el tiempo del mundo.
En realidad todos tenemos todo el tiempo del mundo.
Por eso lo tiramos diariamente a la basura.
Lo que importa lo tiramos siempre a la basura.
No hemos venido al mundo a hacer cosas que importen. Hemos venido a hacer el tonto.
Es lo que mejor sabemos hacer.
Luego nos dicen que nos vamos a morir y no se nos ocurre otra cosa que preguntar: «¿Por qué yo?».
La respuesta es: «¿Y por qué no, gilipollas? ¿Qué has hecho tú que justifique alargar tu vida?».

La pena. El absurdo de todo esto. El sinsentido.
Horas derrochadas, días quemados, vidas arrojadas al contenedor.
Hoy mismo, lavándome los dientes: “Por mi mala cabeza/un día me puse a escribir;/otro por mucho menos/se hacen guardia civil”.
Los únicos versos de José Agustín Goytisolo
que me sé.
Y Goytisolo también muerto, estrellado una buena mañana contra el hormigón.
Retazos salidos de ninguna parte, de camino al vacío otra vez.

por césar placencia  para el departamento de cultura y deportes

Anuncios

Una respuesta a “Roger Wolfe… se me estaba olvidando el dolor

  1. Pingback: “Siéntate y escribe”, Roger Wolfe (Huacamano Narrativa, 2001) | La luz no es nuestra.·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s